miércoles, 10 de diciembre de 2008

Los institutos de menores: Piedra difícil de roer.

Una persona que trabajó en un instituto de menores quiso compartir su experiencia con nosotros.


Las políticas de estado sustentan derechos humanos donde las promesas son infinitas.
Sin embargo estos derechos parecen esfumarse a la hora de mirar la realidad de una institución como un penal para menores. Allí es, entonces cuando uno se pregunta ¿Queda el cumplimiento de los derechos de los niños librado a criterio de ciertas personas con ganas de trabajar?, ¿alcanza, con eso? ¿ En manos de quienes dejamos a estos chicos, cuando se decide encerrarlos? ¿Se evalúa que queremos desarrollar para ellos?, ¿Basta conformarse desde el Estado con (como se escucha decir en los pasillos de estos lugares) con salvar a uno ...?
Sin lugar a dudas las políticas actuales no se encuentran encaminadas en compromiso alguno para trabajar en la construcción de seres humanos libres.


*El lugar, ¿propicio para solucionar carencias?
Una institución cerrada. Que alberga a más de cien niños en situación de “riesgo socio penal”. Distribuida en varios sectores. Que contienen, a su vez, a más de treinta jóvenes. El espacio físico: una pieza de dos por dos con una simple ventana y una gran puerta de hierro. Cada una, distribuida en un pasillo, también, cerrado por otra gran puerta de hierro.
Pero los derechos están cubiertos. Vociferan:- ¡No les falta un colchón! Eso sí, que se peleen por tener unas sábanas y en invierno una manta.

*La alimentación, ¿una guía de nutrición?
Horarios contemplados: desayuno; un pan (quizá algo húmedo) con dulce y una leche aguada. Almuerzo fideos ( quizá carne) servidos en bandejas con cubiertos de plástico para evitar contagios. La cena: Igual que el almuerzo.

*Las actividades, ¿para desarrollar una salida laboral en el afuera?
¿Acaso con un taller de tarjetas españolas? ¿O en la escuela pintando fotocopias del ratón Mickey?. Muchos maestros están mal pagos y cansados del maltrato ¿pero, y los jóvenes? ¿Por esto no deben saber y conocer lo que es un libro? ¿Podemos seguir sosteniendo afirmaciones del tipo ‘’si estando en la calle no lo hicieron menos lo harán acá’’.?
Quizá sea martes y les toque un rato “de patio”, media hora. Quizá los guardias estén de buenas; diez minutos más. Eso sí la pelota queda librada a su imaginación. Alguien se robó los elementos de juego. (No fueron los pibes chorros)

*La enfermería, ¿disponible a cualquier hora?
Espacio muy concurrido antes de que caiga el día (muchos jóvenes están medicados -ya sea por abstinencia o para calmar la ira contenida que, dicho sea de paso, es la misma que los trajo a la institución.) Pero en la noche si un joven epiléptico está en su celda y el guardia no escucha que necesita ayuda la enfermería estará siempre lejos para solucionarlo.
El aislamiento genera enfermedades; pero no se hace hincapié en el aseo personal ni se establecen charlas de prevención.

*Información de su situación penal y de sus derechos en “dicha estadía”
Luego de dos días se le asigna a cada joven un psicólogo y un asistente social ambos trabajarán conjuntamente con el afuera para elaborar un informe del joven que será enviado al juzgado, este proceso llevará varias etapas de entrevistas en las cuales ¿se contempla al joven como un ser de derecho para pedir entrevistas si esta triste o necesita comunicarse con alguien?.
Conclusión
Serán estos lugares los que formen a nuestros jóvenes? Jóvenes que con apenas quince años ya tienen un hogar destruido por la marginación y la indigencia? Que vienen de vivir en lugares donde habitan más de siete personas en una pieza y donde el baño es una tapera?
No será que muchos de los que hoy ocupan un cargo en estas instituciones por el cual cobran mes a mes (y que se indignan cuando no está el sueldo) se estén jactando de “jueces” e ignoren o quieran ignorar qué es lo que sucede con nuestros pibes?
No será que estos chicos no tuvieron todas las oportunidades necesarias para desarrollarse como los seres humanos que son? Que ni siquiera pueden soñar con un futuro porque sobreviven en el día a día? Enfrentándose al abandono que supone la falta de educación, el negocio de las drogas, (que se consumen con un alto nivel de alcaloides y basura como la virulana) ¿Quiénes quieren distraerlos de la violencia implícita en la que viven? ¿Cómo cuidamos de nuestros chicos?
Mucha gente intenta sumar su buena voluntad para trabajar y tratar de poner su grano de arena en estos lugares de encierro. Pero con tener ganas no alcanza. La mayoría de quienes se desempeñan en estas instituciones no fueron preparados para estar allí; tampoco, por ende, son evaluados y ,en el camino, alguno de los que intentaron cambiar algo se han perdido por no tener una orientación real o porque no acordaron sostener esta mentira en la que nadie considera a nadie como ser humano. Donde el sistema es perverso por sí mismo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

FRENTE A LOS GOBIERNOS, DERECHOS HUMANOS

(del Manifiesto del Grupo de Información en Prisiones GIP fundado por Michael Foucault)

La cárcel/manicomio más allá de los muros.

Recibimos este material desde Neuquén. Decidimos incluirlo en nuestro blog por entender que la prisión, lo manicomial, no se agota en la cárcel-hospicio, sino que forma parte de un entramado de violenta invisibilización de las diferencias que el poder hegemónico maquina para "asegurarse" el exterminio deliberado de vidas humanas.


HOY OSCAR FALTÓ

Hoy Oscar faltó. Apenas llegué a la escuela, la vicedirectora nos avisó que la madre estaba internada en gravísimo estado. Hacía 2 días que Oscar y sus hermanos se habían reincorporado a clases, luego de haber dejado de concurrir en dos oportunidades. La primera vez, junto a su madre y hermanos habían sido trasladados a un hogar debido a que su padre ejercía violencia sobre su esposa, esa violencia que se convierte en segunda piel de las mujeres pobres. Pasado un tiempo, nos llega una resolución de la jueza acargo del caso, que dispone la exclusión del hogar del padre pero lo autoriza a construirse una pieza en el patio trasero de la casa. Otra vez,una más, el accionar de la justicia que sigue tallando hondo lavulnerabilidad de los cuerpos de las mujeres. A los días, Oscar ingresa otra vez a la escuela. Un poco más arreglado, y ya sin los mocos colgando de sunariz (recuerdo que le regalé un pañuelo apenas comenzaron las clases).Viene casi todos los días y se desenvuelve muy bien en clase. Tiene una letra esperpéntica y todo el tiempo se adula a sí mismo, quién si no. A los meses, vuelve a desaparecer. Los chicos que son vecinos comentan que lo vieron partir en un móvil policial, que el padre casi la mata a golpes a la madre, que los propios niños corrieron a la comisaría a hacer la denuncia.Terminaron en un hogar cristiano y tanto él como sus hermanos quedaron desescolarizados. Un mes más tarde, comenzó a concurrir a una escuela cercana, en la que sólo duró dos días. Según dicen las voces del barrio, la madre regresó a "su" casa, cansada de que la "mandaran" en el refugio y paracuidar a su marido, al que unos jóvenes le habían propinado una paliza.Oscar ingresó una vez más a nuestra escuela. Pero algo pasó, tal vez eso quetodo el mundo sabe que va a pasar, no como destino, en todo caso como negligencia social cuando lo familiar se vuelve mortífero. La madre decidió tomar insecticida, veneno para hormigas.... será para matarse los insectos que la pobreza te mete dentro, el aleteo de una vida entregada al alcohol y a otros, menos a ella misma. Recuerdo su abdomen prominente exhibido sin pudor cuando venía a dejar a sus hijos, al igual que su aliento etílico que impregnaba tempranamente el pasillo de las aulas. Hacía rato que el veneno se le había metido en la piel, por ósmosis, por ser mujer, por ser pobre,por vivir en una provincia que captura esos cuerpos en un sistema clientelar en el que se les juega la vida.porque su cuerpo sí fue un campo de batalla descarnado.Hoy Oscar faltó. Y Soledad, una compañera, me pregunta sobre las capitalesde las provincias (el día anterior estuvo ausente, porque debía cuidar a susobrino, limpiar la casa y de paso regar el patio). Un grupo de varones, que se sientan juntos, se ríen sarcásticamente y gritan ¡no sabés, porque faltaste!. Mi rabia sólo encontró límite en el escritorio destartalado que me separaba de ellos, situados allá al fondo, al fondo de un machismo que se les hace carne con cada minuto que pasa. Les recriminé que tener pito no les daba derecho a tratar así a la compañera, que no da derecho a maltratar.lasrisitas por la palabra "pito" se les filtraban por los labios. Y la historiade Oscar hilvanó la aguja de mis pensamientos. Quería compartir con mis alumnos y alumnas mi propio dolor, mi honda impotencia. Les comenté que en ese mismo momento había un compañero sufriendo porque su papá se creyó con derecho a maltratar y golpear a la mamá, que hace tiempo que Oscar la viene pasando mal, que hizo lo imposible para estar en la escuela y propuse:"Quien quiera escribirle una cartita de cariño, bienvenida sea". Las niñas accionaron rápidamente, varones pocos. La pasividad manifiesta de los niños trajo a mi mente la frase de un nene cuando, en el taller de sexualidad,tenían por consigna expresar por escrito "Por qué eran varones o mujeres".Él, con diez años, dijo: "yo soy un varón porque pienso como hombre, porque soy masculino y porque voy a morir como hombre". Y claro, los varones no expresan cariño, menos hacia otro varón, acaso se ponga en riesgo o se sospeche de su masculinidad heterosexual. También las frases de las niñas se enredaron en mi abigarrado sentido de maestra, ya estallado. Esa identidad que me dibuja límites y que me empeño en distorsionar, con mi pública sexualidad disidente como lesbiana y feminista, con una práctica que lleve más allá los constreñimientos de un pedagogía moderna funcional a un Estado que ya no existe, de una escuela cuyos sentidos fundacionales se desfondaron hace tiempo, licuados en una nueva temporalidad. "Yo soy una mujer porque tengo cualidades de limpiar mi casa"; "Uso ropa de mujer, hablo como mujer, tengo sentimientos de mujer, me gustan los hombres, me gustan los colores de mujer, tengo el carácter de mujer, puedo tener hijos". ¿Algo de este venenole habrán dado de tomar a Sandra, la mamá de Oscar, desde niña? ¿No se estarán intoxicando mis alumnas con tanto discurso sexista yhete(r)ro(r)sexista?Ezequiel se enoja y se enfurece porque lo tratan de "nena", y a David le dicen "nena" porque se puso un arito, es un signo de amariconamiento, de la indeseabilidad para el macho argentino llamado a vacunarse contra la rubéola por el propio Estado. Haciendo un cálculo al vuelo, más del 50% de las madres de nuestra escuela han hecho la denuncia por violencia por parte de sus parejas, es decir, han estado judicializadas, sometidas a la maquinaria estatal que las resitúa en su lugar de victima, las aísla en interminables citaciones al juzgado y la precariedad de recursos las devuelve a un círculoque se angosta. Recuerdo una sugerencia práctica que le hice a la profesorade educación física, tiempo atrás: "habría que incorporar clases de autodefensa para las niñas".Son las vidas descartables, las vidas sin utilidad, la nula vida del estado de excepción. Sus cuerpos son los residuos de las economías biopolíticas,en las que mujeres jóvenes pobres maricones tortilleras travestis bolivianas/os discapacitadas/os emergen como candidatos al exterminio. En esos cuerpos los derechos, la ciudadanía, la ley, se suspenden. Y su asesinato en esta guerra de baja intensidad que es la pobreza, no constituye homicidio ya que es materia disponible para ejercicios de poder sobre lavida.Hoy Oscar faltó. Estoy triste y quiero llorar porque este guardapolvo ya no soporta más injusticias. No quiero resignarme a no doler, no quiero resignarme a que el aula sea un campo de batalla simbólico. Por eso hoy lloro, por la mamá de Oscar, por Oscar, por mí. Y también por Lali y su mamá con el ojo amoratado por un piedrazo que recibió al resistir en su casilla aque le robaran sus propios vecinos. Lloro porque una compañera sólo atina adecir "¿para eso se los llevó? Los dejó un mes sin escolarizar" y porque la moral hegemónica que inviste nuestra identidad docente -aunque después no se practique- nos vuelve crueles juzgadoras de vidas ajenas. Lloro porque estáen juego el sentido de lo humano. Lloro porque entiendo.Tengo el pelo tamizado de arena por las ráfagas de un viento irascible que azota la ciudad, es casi imposible ver. Pero no hay visión sin ira, sin furia. Audre Lorde ya nos advirtió que volverle la espalda a la ira es volvérsela al conocimiento.Yo también me voy envenenando de a poquito. No es una autointoxicación voluntaria como experimenta Beatriz Preciado [1] , en mi caso es compulsiva.No es con dosis de testosterona, sino con los efectos políticos y corporalesde la naturalización de la testosterona como hormona masculina que lubricaun régimen sexo-biopolítico que es mortal. Lo mío también es experimentación, desde una mixtura de identidades que se deslizan unas sobreotras, de maestra precarizada, de tortillera activista, de mujer masculinizada, de feminista heterodoxa, de practicante de escrituras. Estas son mis condiciones de producción de conocimiento, de una corporalidad arrojada a la intemperie, localizada en estas coordenadas de situacionalidad del mundo, éste, aquí, hoy, que Oscar faltó porque su mamá se envenenó.


Valeria Flores: Maestra de una escuela en el oeste de la ciudad de Neuquén. Activista de fugitivas del desierto -lesbianas feministas. Co-coordinadora de la listaelectrónica Educadorxs LGTTBI.

DEVENIR MUJER

La poesía como visita íntima.













Son voces de mujeres que escriben. Han léido el blog de CARACOLES y decidieron compartir con nosotros algunas letras; garabatos en sus cuerpos que se ofrecen, desnudos, al encuentro íntimo con la palabra.


Me niego

Me niego a este cuarto en ausencia.
A estos zapatos tirados en el costado de la cama.
Que no te tiene.
Me rehusó a este cuerpo inútil,
en espera,
a que me abandones ahora,
justo con tanta soledad dándome vueltas.

No me avisaste donde corría ese río,
Cuantas tumbas escondían esas manos de tierra.
No pude saber que los restos no conforman,
Que los abismos surcan,
No lo dijiste.
Tal vez porque ya lo sabía.

Sí, me anudaste a ese río,
y enviciaste esa parte de mi historia
con un amor que no presentí,
Ni esperé.
Pero vino.

Y le abrí la ruta a las preguntas,
Para dejarlas nacer, crecer, y morir.
Por una vez, más.
Me aplasté la mujer sin certezas, ni riesgos,
Para lograr que no importen.

Y ahora importa esta certidumbre de pérdida,
Rugosa y estúpida,
Absurda y porosa,
Como esta negación a que hoy te me vayas,
Por favor.


Mariana Díaz Vaccaro (Capital Federal)


Paredes
¿Acaso escribir no es un modo de conocerla estrecha frontera que separala locura del in-mundo vivir que nospropone el encierro?Paredes y rejas nos aíslan del mundo en el depositario. No importa.Aquí estamos escribiendo.Caracoles, 2005.

Paredes que sellan destinos. Acorralan. Desalientan. Presionan. Ajustan el aire. Paredes que golpean, ensombrecen, invisibilizan. Paredes insensatas. Paredes violentas. Paredes criminales.Dominan.Atormentan.Anulan.Enloquecen.Paredes sucias, manchadas las paredes. Paredes que contestan: ortiba puta, bichas de mierda, gorda patrullera. Paredes que gritan: te extraño guachito, Morocha sos mi vida, Yanina y Brian los amo, Jesús es tu amigo, Aguante la calle, Nunca digas nunca…Voces de crayón en las paredes. ¡Cuidado! Escuchan las paredes.Envilecen, maltratan, despojan las paredes de la cárcel. ¿Rehabilitan estas paredes? ¿Resocializan? ¿Reinsertan? Paredes frías, impasibles, viejas, descascaradas. Atentan contra el sol de las ventanas enemigas. Abrigan historias de abandono.Celebrando el encierro, las paredes custodian sigilosas unos pasillos apenas trapeados; caminos que mutilan el alma y se repiten, idénticos en su oscuridad, agobiantes, “encauzando” voluntades descarriadas. Entre el cemento despiadado de esas paredes: andares melancólicos, jirones de mujeres desahuciadas.Paredes que distancian el Adentro del Afuera. De la pared para acá: el penoso dejarse acontecer de Ellas. De la pared para allá: los otros, el resto, el mundo, la vida.Paredes bestiales que aplastan cabezas y agrietan corazones. Paredes que atan los cuerpos; controlan, neutralizan. Separan. Reprimen. Destrozan la dignidad humana. Paredes que embrutecen. Desesperan. Asfixian. Derriban los sueños. Fusilan libertades.La pobreza tiene paredes. Paredes eternas, atemporales, que acaban en púas, en desidia y en muerte. Son las paredes de Marcela (y las de su bebé-destino), las de Sandra, las de Alicia, y las de Mabel -aunque ya no esté-. También las de Gladys, quien se entrega desarmada al abrazo fraterno que una extraña le ofrece como disculpa social; y las de Norma, las de Cristina, las de “la Tota”, las de “la Rosy”… Paredes sin colores, paredes tristes. Paredes que duelen. Lloran las paredes.Paredes de noche, paredes de día. Paredes o rejas. Paredes.

Rosaura de Abajo (La PLata)



El hombre y el águila

Al borde de un abismo, la pasión de un hombre y un águila se extinguen.
-Apenas conseguirás volar...
-que más....
-pero ....y el amor?
-lo atraparé en un picado y contrapicado que se fundirá en un oscuro cerrar de ojos
-te sentirás solo....
-jamás....seré inmortal . Seré tu cielo y a la vez tierra
-y Dios?
-escuchará lo que yo diga.
-te perdonarás pero no me desearás ...y el deseo?
-infinito....infinito abriré tu alma....infinito me nutriré de tu alma....infinito y eterno, en todas las direcciones.
El hombre suspira, como si en el suspiro emprendiese el viaje. Pero queda extasiado con su proyecto, con su visión futuroturística de la libertad que lo invita. El águila cavila. El águila poderoso atrapado por la mano del hombre que suspira. El águila siente el calor de la mano carcelera y la mano siente el palpitar omnipotente del águila. El hombre que suspira está en el cielo y el águila enamorado en la tierra carnal de su mano. Cuando el amor confunde, no se sabe si uno es hombre o águila. Para averiguarlo hay que abrir la mano y ver quien de los dos vuela.
-te convenceré?
-no
-abrirás tus mano?
-abriré mis alas
-cuando?
-Tal vez, en un futuro.....
-seré libre ?
-tanto, como lo seré yo....
El águila llora y en un ominoso movimiento revienta la mano del hombre, atravesando el miedo a perderse uno al otro y cayendo sus lágrimas entre pellejos de piel desgarrada, el águila vuela. El hombre salta. El águila vuela.

María Alejandra Valenzuela (Río Ceballos)




Poema al muchacho que dibuja en el hospicio

¿Que contás días en sueños?
Y qué juntás ...

Así; quizás
Se calme
...............
el
tiempo

O con los fósforos,
en la vigilia.
Por eso, te los traigo
(ya llevo como cinco cajitas
diciendo:
lunes y miércoles.
Me salteo los martes, los..., los fines de semana).

Te visito y apago
un fuego.
Vuelvo de verte
y enciendo otro;
los días son un invento
De ¡uy! y apenas
Luz.

Pero no creas más
que en este breve sol
sobre la tapa del cuaderno
mostrando en sus reflejos
la luminosa arruga
aturdida
rápida
a tus labios



Ni sientas menos
que el zigzag de tu cuerpo
cuando ríe:
para este lado;
destella tu mejilla.
Tu oreja,
para el costado de los nidos

Este lápiz;
está también
para hacer
un cielo
o un hormiguero

No sé, decime vos
..........................


Cuando dibujás
-bajo el viento-
Creo que vamos a poder
con los relámpagos entre tus cejas
y los lobos que te asustan

¡Niño!
las noches del mal
se ahuecan si pintás
tal ......................... vez?

Más de diez minutos llevás
garabateando
Y ningún monstruo
vino a reclamar
siquiera un haz de arena
Nadie que te saque
Ese mar de colores de los ojos


Vamos bien.
Un pez, un rayón,
Un decir.

Dos puntos.
Respirá.


sin apretar
hasta que vuelva
este sol
puede durarte...
........................


En otros viajes
Mañana
y pasado;
de mañana

de la madera blanda
-como mechones de una nuca-
sacarás nuevas hebras

una vuelta de tu lengua
ida hacia tus manos


Y en tus ojos
pasará, pasará
de las voces
ya el rumor
caidito
de unos pájaros...

Andrea Sagliani (Epuyén)

miércoles, 19 de noviembre de 2008

CRÓNICA DEL 19 DE NOVIEMBRE DEL 2007.

En estas líneas contamos los hechos ocurridos el día 19 de Noviembre del 2007: la muerte por sobredosis de un compañero. Esta muerte que fuera denunciada por CARACOLES públicamente y ante organismos de Derechos Humanos sigue, hoy por hoy, sin esclarecer.


El día 19 del corriente mes y año (2007) una mala praxis mató a un paciente siendo las 19 hs. Lo vimos salir para no sabemos qué hospital porque no querían que se les muriera acá: De hecho no vimos a nadie tener un eficaz desempeño para que “el paciente” (así nos llaman) en cuestión, no se les vaya.

Un enfermero contó que lo habían traído de otro neuropsquiátrico. No se sabe si estaba con causa o era convenio (ya abolido desde 1994) y si así fuere y/o no; la cuestión es que según el mismo enfermero se murió. Como sabíamos que lo iban a mantener oculto nos hemos visto en la obligación de hacerlo público Si bien no se sabe la identidad del compañero solicitamos una minuciosa investigación porque nosotros pensamos así: el lunes 19 de Noviembre fue este compañero y mañana puede ser cualquier otro de nosotros.
A Uds. qué les perece que no tenemos miedo, paranoia, pánico de que lo mismo que le pasó a él también nos pase a cualquiera de nosotros con la ventaja para ellos de que encima a muchas de nuestras personas ya nos la reclama nadie de nuestra familia? Esto ya se tornó de castaño oscuro a negro y encima la psicosis que genera el SPF con el apoyo de la Comisión de Reforma Psiquiátrica que se ha metido en esta unidad para aliarse con ellos. A nosotros ya nos da miedo estar acá adentro... Nos preguntamos dónde estuvieron el lunes pasado, los Derechos Humanos, de licencia?
Hoy nosotros como argentinos aún seguimos confiando en la Justicia de este país. Pero tenemos miedo por que nos intervienen el teléfono cuado estamos denunciando que vemos gente golpeada, e inyectada dentro de los buzones .Y podemos asegurarle que no son alusiones visuales a causa de nuestra locura o nuestra drogadepencia.

¡Basta ya de esta putrefacta cloaca!

Esto es un asco y no pensamos bajar los brazos hasta que se vaya de aquí hasta el último pata negra.

domingo, 16 de noviembre de 2008

MANIFIESTO DEL 19 DE NOVIEMBRE.



Este manifiesto fue escrito, a partir de la muerte de uno de nuestros compañeros.

MANIFIESTO DEL LUNES 19 DE NOVIEMBRE DE 2007.
SANGRE Y TINTA
HACER NACER DE LA MUERTE VIDA

1.Literatura como proceso de autogestión colectiva
2.Literatura para romper los muros de nuestras cabezas, nuestros cuerpos
3.El debate y el intercambio de ideas para derruir los muros de afuera.
4.El libre fluir de lo que sentimos y pensamos
5.Poesía sencilla. Literatura pobre. La menor cantidad de palabras para dar en el blanco. Sacar lo trivial, lo accesorio. Las palabras hasta gastarlas. Que quede sólo música
6.La literatura para inventar ese pueblo que falta
7.La literatura como proceso de antimanicomialización.
8.Primero es el espacio y luego el tiempo. El espacio creado entre nosotros. El tiempo histórico que nos atraviesa.
9.Debates, discrepancias, diálogo, preguntas, pareceres, sucedidos, relatos, negaciones, tartamudeos, pasiones en las voces, no saberes, no más certeza que la de la explotación que atraviesa nuestros cuerpos.
1o.La improvisación como táctica. Experimentar, zapar la lengua. Zarparla. Herirla. Hacerla decir qué?
11.Sentir como un pájaro. Volar y listo!
12.Sentir como un hombre. Mear y listo!
13.Sentir como una mujer. Parir, Parir, Parir.
14.Tocar un instrumento
15.Escuchar una canción
16.Pintar unidos
17.Escribir.
18.La revuelta de nuestros vínculos
19.Mascarear
20.Multiplicar no restar
21.Producir no destruir
22.Desmenuzar, quebrar. Llorar Dolor. Reír alegría.
23.Romper
24.Literatura para abrir tajos
25.Derribar para construir
26.Metamorfosearse con la alegría incesante de la invención. 1, 2, 3, 4, 5, 6,7 ¿Y ahora qué?
27.La autogestión de Artaud, de Beckett, de Walsh, de Van Gogh,
28.Literatura como anagramas cuestionados del mundo
29.Literatura como cadena alimentaria y abanico vital
30.Literatura contra la antihumana política del apartheid, contra la Noche y Niebla, contra las demagogias de turno.
31.Poesía vertical y transversal
32.Resistir
33.Ser la piedra en el zapato
34.Artículo: Crear un mundo nuevo

En memoria de los compañeros que no están estando.

lunes, 1 de septiembre de 2008

LA CARTA DEL DOCTOR PELLEGRINI

Hemos decidido reproducir la Carta que el doctor Pellegrini (Coordinador provincial de abordajes territoriales de problemáticas subjetivo sociales, provincia de Santa Fe) enviara a Gregorio Kazi (Coordinador Académico del Congreso de Salud Mental y Derechos Humanos- UPMPM) como respuesta al mail que Kazi le remitiera, solicitando apoyo y acompañamiento a la lucha que “Caracoles” sostiene por la abolición de los manicomios.
En esta carta Pellegrini, da cuenta de la actividad que viene desarrollando en Santa Fe la gestión de la que forma parte en el Departamento de Salud Mental, para el cierre del Pabellón Psiquiátrico de Coronda; lucha que tiene como protagonistas a los compañeros de Ciudad Interna.

Adjuntamos, además, el documento que da cuenta del acuerdo que, a juicio de Pellegrini, permitiría en pocos meses “colocar” a su provincia en unas de la pocas en no tener ningún manicomio judicial.


Publicamos, a continuación de estos materiales, nuestra opinión sobre ellos, en disidencia con lo allí expresado.
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CARTA

Estimado Gregorio:
He recorrido la red que propone caracoles, desde ya me ha parecido muy importante su difusión para visibilizar la existencia de un Estado violatorio, (estado de excepción dicen algunos filósofos), que lleva la crueldad a niveles insospechados para la sociedad bien pensante y que es uno de los analizadores más duros de nuestra cultura contemporánea.
Respecto a la situación provincial en Santa Fe y en lo que hace a nuestra actividad en el ámbito penitenciario (Departamentos de Salud Mental en la Cárceles y Equipo de Salud Mental del Pabellón Psiquiátrico de Coronda), desde que hemos logrado re instalar la Dirección Provincial de Salud Mental hace cuatro años y medio, coherente con el planteo que siempre hemos llevado a los Congresos de Madres, hemos intentado desarrollar en ese ámbito masa crítica que permita la concreción de modificaciones estructurales, conscientes de que los verdaderos manicomios actuales son las cárceles donde se cuantifica la criminalización de la pobreza, uno de los rostros más oscuros del capitalismo contemporáneo.
Así que uno de nuestros primeros gestos políticos desde de la DPSM en los inicios de nuestra gestión allí, fue la creación de un equipo interdisciplinario que ingresara al pabellón psiquiátrico de Coronda, a la sazón con casi cuarenta personas recluídas, sin asistencia de ninguna índole y viviendo en condiciones absolutamente deplorables e inhumanas.
Hemos dado cuenta en reiteradas oportunidades de la marcha plena de contradicciones y enormes dificultades encontradas en esa labor contracultural en ese espacio particularmente complejo, han dado testimonio en los Congresos no sólo compañeros trabajadores, sino personas externadas o en procesos de externación de ese lugar de privación de derechos, es más, uno de los compañeros que hoy forman parte de la Cooperativa Morada Productiva Limitada, cuyas Madrinas son las Madres, ha estado 18 años recluído allí, según él mismo lo ha relatado en algunos de los Congresos en que participara.
Hace años venimos trabajando para el cierre del llamado “Corralito”, luchando políticamente para lograr la sustitución de la lógica manicomial en ese ámbito, y existe a la fecha un acuerdo con decisión política respecto a la creación de un servicio de salud sustitutivo que no esté ni en la cárcel, ni en el hospital. Pero cargamos con que en ese lugar había casi veinte personas inimputables recluidas, hecho inadmisible a la fecha, y con un duro trabajo estamos reintegrando esas personas a dispositivos hospitalarios, trabajando caso por caso cada situación, reforzando los niveles de asistencia adecuados para cada uno. Este trabajo de años, se ve reforzado por el acuerdo político entre los tres ministerios involucrados para llevar adelante el proceso de cierre de este manicomio de espanto. Las cosas se han sucedido con un incremento brutal de las resistencias a ello de parte de diversos sectores, desde empleados hasta reclusos, sin dejar de lado las resistencias de las instituciones hospitalarias que deben reintegrar pacientes que en otro tiempo fueran expulsados hacia un sistema más manicomial: la cárcel. Esta segregación desde salud al penitenciario, no sólo se justifica en la tradicional verba manicomial, incluso se justifica con discursos supuestamente progresistas lo cual torna más dificultoso separar la paja del trigo.
Las amenazas y agresiones sufridas en estas últimas semanas, no nos han hecho retroceder ni un ápice, (como nos enseñara Don Fernando Ulloa, sin escándalos no hay verdaderas transformaciones), pensamos que obramos en el camino correcto, comprometidos en este trabajo clínico político, que no es más que la profundización de la política de sustitución de lógicas manicomiales que hemos estado llevando adelante todos estos años en la Colonia Oliveros, y que nos permitió el cierre de quinientas camas en poco más de una década de gestión. Estamos poniendo toda nuestra capacidad en esta difícil encrucijada, y asistiendo por primera vez a la posibilidad cierta de un acuerdo de cierre sostenido desde lugares claves de los distintos ministerios en cuestión, lo cual en el lapso de unos pocos meses nos colocará en ser una de las pocas provincias, si no la única, en no tener manicomio judicial, ni en sus hospitales ni en las cárceles. Ojalá podamos llegar al Congreso de este año pudiendo afirmar que hemos cerrado el lado más oscuro del manicomio.
Te envío el documento que firmaran los tres ministerios donde está palpable el acuerdo y la metodología que vienen posibilitando el cierre del pabellón psiquiátrico de la cárcel de Coronda, y que ha sido trabajado con la Corte Provincial y con la Cámara para allanar los caminos de la Justicia en la construcción de este devenir.
Como lo solicitas en tu mail breve y contundente, creemos que esta es una buena forma de acompañar a estos compañeros en sus búsquedas y luchas, sosteniendo nuestras diferencias y contradicciones, lo cual no es más que la vida misma y que en el horizonte futuro, no son otra cosa que la llama revolucionaria que nuestras Madres nos enseñan a sostener día a día con su incomparable ejemplo.

Un abrazo en la lucha y con el cariño de siempre.

Oscar Pellegrini
(coordinador provincial de abordajes territoriales de problemáticas subjetivo sociales, provincia de Santa Fe)

Rosario, 04 de agosto de 2008

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DOCUMENTO

Santa Fe, 23 de junio de 2008.

SR. PRESIDENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA
DE LA PROVINCIA DE SANTA FE
DR. ROBERTO FALISTOCCO
S / D
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Los que suscriben, Débora Ferrandini, Secretaria de Salud del Ministerio de Salud; Rosa Acosta, Secretaria de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos; y Leandro Corti, Secretario de Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Seguridad, nos dirigimos a Uds. a los fines de ponerlos en conocimiento del estado de situación que atraviesa el denominado “Pabellón Psiquiátrico” dependiente del Ministerio de Salud de la Provincia que se encuentra emplazado en la Unidad Penitenciaria Nro. 1 “Instituto Correccional Modelo Dr. César R. Tabares” de la ciudad de Coronda de la Provincia de Santa Fe.-
Este dispositivo de internación para la asistencia clínica-psiquiátrica de personas con padecimientos en su salud mental fue creado el 11 de enero de 1985 por un convenio celebrado entre los Ministerios de Salud y Medio Ambiente y el Ministerio de Gobierno de la Provincia de Santa Fe.-
De acuerdo a lo estipulado se alojarían y asistirían en dicho espacio a personas declaradas jurídico-penalmente “inimputables” en situación de cumplimiento de una medida de seguridad, como así también, a aquellas personas consideradas penalmente “imputables” en situación de padecimientos en su salud mental.-
Sin excepción, todas la internaciones que allí se efectivizarían solo serían ordenadas o dispuestas judicialmente.-
Este lugar lleva más de 23 años de funcionamiento y en su devenir han existido múltiples proyectos e iniciativas gubernamentales de cierre definitivo como consecuencia de innumerables reclamos y solicitudes de organismos Nacionales e Internacionales, Gubernamentales y de Derechos Humanos, que han identificado situaciones de desasistencia clínica, ausencia de recursos humanos suficientes y capacitados, deplorables condiciones edilicias, hacinamiento y sobrepoblación.-
Entendemos que el alojamiento de ciudadanos declarados inimputables al interior de una institución carcelaria constituye una situación que tensiona las disposiciones legales que regulan los derechos fundamentales de las personas que requieren de un tratamiento clínico en lugares adecuados en el marco de una medida de seguridad dispuesta judicialmente.-
Al panorama antes descripto debe sumársele el agravamiento del cuadro de situación a partir de un incendio provocado por algunas personas alojadas en el Pabellón Psiquiátrico, ocurrido el 8 de mayo del corriente año, lo cual determinó la necesidad de reubicar a la mayoría de los pacientes en otras dependencias de la Unidad Penitenciaria Nro. 1, mientras se desarrollan las tareas básicas de reparación de los daños ocasionados.-
Es en este contexto, que el 23 de mayo de este año, se produjo la muerte de un paciente por ahorcamiento auto infligido, mientras se hallaba aislado en una celda individual.-
Tales episodios, nuevamente, pusieron de manifiesto que la internación psiquiátrica en semejante contexto es claramente ineficaz, no sólo como medida terapéutica, sino también, como medida de seguridad para las personas alojadas.-
La sumatoria de estas condiciones estructurales y circunstanciales determinan la necesidad de avocar todos los recursos del Sistema Público (y en especial las instituciones y recursos específicos de Salud Mental) para coadyuvar activamente a la resolución transitoria, en el menor tiempo posible, de esta gravísima situación.-
Las líneas de trabajo estratégicas ya en marcha, y acordadas intersectorialmente entre el Ministerio de Salud (representado por la Secretaría de Salud y la Dirección Provincial de Salud Mental); el Ministerio de Seguridad (representado por la Secretaría de Asuntos Penitenciarios y la Dirección General del Servicio Penitenciario) y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos (representado por la Secretaría de Derechos Humanos) prevén, entre otras acciones, el diseño y construcción de un Dispositivo Intensivo de Asistencia Clínico/Jurídica que sustituirá al actual Pabellón Psiquiátrico.-
Dicho proyecto requiere de un tiempo de concreción que, dada la gravedad y perentoriedad de la situación clínica y jurídica de los pacientes, no admitiría tal espera para resolver la situación planteada.-
Por tal razón, se ha puesto en marcha el siguiente “Protocolo de Intervención de Acciones Inmediatas”, el que sucintamente se puede traducir en las siguientes medidas, a saber:
1) Disponer los recursos y acciones necesarias para alojar y asistir a los pacientes declarados inimputables, en el menor tiempo posible, en instituciones de la red de Salud Pública.-
2) Disponer los recursos y acciones necesarias para asistir adecuadamente, dentro de las instalaciones del Servicio Penitenciario, a los pacientes procesados o condenados que se hallaban en el Pabellón Psiquiátrico.-
3) Conformar un equipo interdisciplinario que tome a su cargo la asistencia inmediata y la evaluación, caso por caso, de la estrategia terapéutica pertinente. Dicho equipo coordinará con profesionales designados, ad hoc, por las Direcciones de los Hospitales Mira y López, Agudo Ávila y Colonia Oliveros, acerca de la estrategia terapéutica a seguir, incluyendo lugar de alojamiento. Asimismo, se articularán dichas acciones con los Equipos de Fortalecimiento en Salud Mental de la red de Centros de Salud, de Rosario y Santa Fe y los Equipos de los Departamentos de Salud Mental en las Unidades Penitenciarias provinciales.-
4) Adecuar un espacio físico en la Colonia Siquiátrica de Oliveros, garantizando los recursos humanos necesarios para la creación de un dispositivo de alojamiento de aquellos pacientes declarados inimputables que requieran mayores condiciones de seguridad que las brindadas por las salas comunes de internación. Dicho dispositivo tendrá carácter transitorio, hasta que se concrete el Dispositivo de Asistencia Intensiva Clínico/Jurídica, sustitutivo definitivo del Pabellón Psiquiátrico.-
5) Desarrollar acciones tendientes a coordinar y lograr la cooperación de los actores institucionales competentes en la materia, y específicamente con el Poder Judicial, teniendo presente que las internaciones de personas en el Pabellón Psiquiátrico son dispuestas y ordenadas judicialmente.-
En función de lo precedentemente expuesto, entendemos, que para la efectiva implementación de las acciones tendientes a revertir definitivamente la situación planteada, será central el rol que asuman las autoridades judiciales que deban autorizar las derivaciones de los pacientes a otros efectores de salud Mental de la Provincia.-
Por tal razón, y ante la relevancia institucional que asumen las circunstancias del caso, solicitamos una audiencia formal con el objeto de analizar en conjunto los criterios de intervención a seguir.-
Sin otro particular, aprovechamos la ocasión para saludarlo atte.-

LA OPINION DE "CARACOLES"




Lo que se hace con las palabras

En su carta, el doctor Pellegrini, no escatima en denunciar el poder violatorio de las instituciones de doble encierro, ni en pronunciarse a favor de la necesidad de desmantelar el régimen manicomial imperante en ellas.
Sin embargo, el documento que adjunta a su discurso epistolar, acordado interministerialmente para producir una sustitución de la cárcel hospicio, no pareciera enmarcarse en la perspectiva de desmanicomialización expuesta en esos enunciados.

A nuestro juicio, dicho documento, deja intacta las ambigüedades que han sostenido, la fatal imbricación, entre el poder de seguridad y el poder médico, a la hora de repensar dispositivos que sustituyan la vivencia trágica de la criminalización de la locura.

Así, en ese escrito, cuando se hace referencia a los compañeros del Pabellón Psiquiátrico de Coronda, no sólo no deja de insistirse, para aludir a ellos, que se trata de personas “en cumplimiento de una medida de seguridad”, sino que, lo que se plantea, como solución al “cierre” de ese depósito siniestro de seres humanos, consiste en la siguiente propuesta metodológica :

“Adecuar un espacio físico en la Colonia Siquiátrica de Oliveros, garantizando los recursos humanos necesarios para la creación de un dispositivo de alojamiento de aquellos pacientes declarados inimputables que requieran mayores condiciones de seguridad que las brindadas por las salas comunes de internación”. Dicho dispositivo tendrá carácter transitorio, hasta que se concrete el Dispositivo de Asistencia Intensiva Clínico/Jurídica, sustitutivo definitivo del Pabellón Psiquiátrico.- "

Creemos que estas medidas no instituyen, en modo alguno, “dispositivos sustitutivos” del penal psiquiátrico; sino que, por el contrario, lo dejan per-durando, cual nuevas encerronas, que siguen requiriendo, como interlocutor privilegiado de su discurso, al poder judicial. Al final del documento se invoca: “ entendemos, que para la efectiva implementación de las acciones tendientes a revertir definitivamente la situación planteada, será central el rol que asuman las autoridades judiciales”


Si de lo que se trata es - como el Dr. Pellegrini señala en su carta - de la “concreción de modificaciones estructurales” y de llevar adelante una “labor contracultural”, nos preguntamos: ¿en qué medida la continuidad que oscila entre lo terapéutico y lo judicial, puede dar una respuesta crítica a un nuevo modo de comprender y tratar la enfermedad mental? ¿Por qué, entonces, no alcanzaría con un abordaje exclusivamente terapéutico para romper con la sinrazón de un penal psiquiátrico? ¿Es posible que el sostenimiento de un dispositivo que perpetúa la ideología de la custodia al enfermo mental pueda eliminar la idea de peligrosidad social que se tiene de nosotros?

Volvemos sobre algunos de los textos leídos en nuestros encuentros para no otorgar poder, sino para ejercerlo en el hacer/pensar, que nos fortalece. Allí, “Los anormales” de Foucault pareciera venir a decirnos algo:

"En realidad, todo ese continuum, que tiene su polo terapéutico y su polo judicial, toda esa mixtura institucional ¿a que responde? Pues bien , al peligro".

Más acá, Paulo Amarante, en su libro “Locos por la vida” chispea sobre nuestras preguntas cuando afirma:

“El entrecruzamiento de la medicina y la justicia caracteriza el proceso de institución de la enfermedad mental por medio del mecanismo descrito por Denise Dias Barros;(...) “La noción de peligrosidad social asociada al concepto de enfermedad mental, formulado por la medicina, propició una superposición entre castigo y tratamiento, una casi identidad del gesto que castiga y aquel que trata...”

Entendemos la urgencia de respuestas que, como responsables de organismos de gobierno, deben dar para la eliminación de estas instituciones de horror. No desconocemos, tampoco, la complejidad de praxicizar un sustituto de la cárcel manicomio. Nos debatimos cotidianamente pensando y haciendo en ello.
Sin embargo, es necesario - nobleza obliga - que el cambio de palabras: “Dispositivo Intensivo de Asistencia Clínico/Jurídica”, en lugar de, “Pabellón Psiquiátrico”; no silencie - en esa decorosa resemantización - lo que, en modo alguno ha sido transformado: la lógica perversa a la que se encuentra subordinada la comprensión de la enfermedad mental en el marco de una cárcel manicomio; su carácter de segregación, discriminación, aislamiento y punición de la alteridad.

De congraciarnos con esos mutismos estaríamos legitimando la maquinación de neoencierros producidos, ahora, en la colonia del señor juez que seguiría esclavizando - ya no para el ejercicio del poder represivo en el feudo penitenciario; sino para la producción material y simbólica de cuerpos, que le permitan al aparato del estado capitalista, seguir perpetuando legalmente su dominio: la libertad de los hombres como patrimonio exclusivo de la Justicia.


Consideramos, que los dispositivos que vayamos imaginando, al calor de las actuales condiciones históricas, no deben eludir las obligaciones que competen a una otra forma estado, que incluya la desigual diferencia como eje para repensar sus políticas públicas – en este caso, en materia de salud-, pero es necesario que quienes participan de ese entramado: gobernantes, profesionales, grupos interdisciplinarios; adviertan que no pueden ser ellos solos, en primera persona, quienes determinen las estrategias y mecanismo que posibiliten terminar con la opresión de la que somos víctimas. Tal vez, en el reconocimiento de ese contra/ entrepoder descubramos los comienzos de un acaso; lo inquietante de las resistencias.


Si la posibilidad de librarnos nosotros de lo que nos oprime está en ir intentando con la ayuda de otros, cierto número de operaciones sobre nuestros cuerpos y almas (Foucault: 1992) por qué no permitirnos pensar nuevas formas de vida enlazadas con diversos colectivos sociales; más allá de las coloniacizaciones, de las reformas a medio camino, de los “hostels” para locos con circuitos cerrados de pertenencia?

El bien intencionado gesto de encontrar soluciones inminentes, no puede hacer caer, de manera exclusiva, nuestro destino en el poder judicial; y mucho menos puede encumbrarse un discurso abolicionista, como parte del logro de ninguna política oficial cuando el compromiso para sustituir la lógica manicomial supone mucho más que una mudanza de lugares - Oliveros envés de Coronda - y, en cambio, la puesta en tensión de nuestros sueños y contradicciones, en la ardua construcción de un nuevo espacio vital donde las actuales relaciones sociales de dominio a las que estamos sometidos y sometidas sean transformadas.


Addenda:
Sólo agregar que, el término “reclusos” empleado en la carta del Dr. Pellegrini, para referirse a personas encerradas en un “corral de espanto”, lejos de suplir el gesto o la mirada que en su momento nos faltaron, nos vuelve a capturar en la cruel cultura de la “blanquedad”. Nosotros preferimos, como dice nuestro compañero, el croata, que nos “tilden” de soñadores o poetas, para que así, en lo que vamos haciendo con la palabra -esa llama revolucionaria que nos empuja a poder nombrarnos de una buena vez en la historia- no fracase la ternura.


CARACOLES.